sábado, 25 de octubre de 2008

Premio para Graciela Iturbide

Es una fotógrafa mexicana que durante años estuvo obsesionada por la muerte, a raíz de que su hija había fallecido a los 6 años. Durante mucho tiempo conservó para sí una foto que había tomado a la entrada de un cementerio: un hombre cuyo rostro había sido comido por los pájaros y que permanecía vestido, sin tumba. Los pájaros alzan vuelo en la foto. Cuando al fin pudo enfrentarse a ella, decidió comenzar a retratar el lado menos oscuro de la muerte: las procesiones de calaveras y las calaveras de azúcar con las que se celebra el ingreso al mundo de los muertos.

Hoy Iturbide recibió de manos del príncipe Carlos Felipe de Suecia el Premio Internacional de Fotografía de la Fundación Hasselblad. Luego de esta entrega se inauguró en Gotemburgo una muestra sobre su obra. Iturbide fue galardonada con 60 mil dólares por su "excepcional fuerza y belleza visual" y "profundo interés" por la cultura y la vida cotidiana. El objetivo de la Fundación Hasselblad es promover la investigación en el campo de las ciencias naturales y la fotografía. En 1988 recibió el Mois de la Photo de París y en 1990 el Gran Premio Internacional de Hokkaido, entre otros reconocimientos.

Nacida en Ciudad de México en 1942, la carrera de esta fotógrafa ha estado marcada por una visión integradora del mundo que la rodea. Conocedora del espíritu humano, de sus luchas, aciertos y contradicciones, vive para perennizar el instante.

1 comentario:

aquiles martin dijo...

Hola, te he leído en dedomedio y también es díatreinta (soy parte del equipo de estrafalarios redactores) Me gusta mucho tu blog. Está muy lindo.
besos