miércoles, 19 de diciembre de 2007

Javier Corcuera entrevistado


El diario La Nación entrevista a Corcuera, a propósito de su visita a Costa Rica para ofrecer un taller sobre los procedimientos creativos del documental. Al mismo tiempo El Centro de Cine y el Centro Cultural de España ofrecerán una muestra de su trabajo: La espalda del mundo (2000), La guerrilla de la memoria (2001), Invierno en Bagdad (2005) e Invisibles (2007).

Aquí 2 preguntas hechas a Corcuera:

-Hace tres decenios los cineastas colombianos Luis Ospina y Carlos Mayolo acuñaron el término “porno pobreza” para señalar los abusos del documental. ¿Cómo se distingue esa frontera ética en películas como La espalda del mundo o Invierno en Bagdad?
"Yo creo que se trata siempre de dónde se pone la mirada. Si se mira desde afuera es posible caer en esto, pero no ocurre lo mismo si pones la mirada en los protagonistas, si cuentas la historia desde donde la ven ellos. Es decir, yo no opino en mis películas. Hay una autoría, lógicamente, y una mirada subjetiva, pero intento ser lo más honesto posible con lo que ellos me cuentan. El compromiso de un cineasta, independientemente de que sea de ficción o documental, es contar una buena historia y contarla bien. Para eso hay muchos caminos: todas las formas de hacer cine me parecen válidas, cuando la historia merece la pena y el autor la sabe contar."

En su caso el compromiso ha trascendido al relato. La espalda del mundo es un buen ejemplo de acompañamiento tras la culminación del rodaje.
"La espalda del mundo es una película que desgraciadamente no envejece porque aún existen niños trabajadores, cada día se viola la libertad de expresión y permanece la pena de muerte. El niño peruano ahora está en la universidad. Leyla Zana, la mujer kurda encarcelada por decir lo que pensaba ante el parlamento turco, salió de la cárcel y ahora vive en Diyarbakir. En cuanto a Thomas Miller, el preso estadounidense condenado a muerte, regresamos e hicimos otra película con él, titulada Condenados al corredor (2001), que arranca cuando le anulan la sentencia, tres días antes de ser ejecutado. Se consiguió detener la ejecución, también que el Tribunal Supremo anulara la sentencia y ahora estamos a la espera del nuevo juicio, que será en pocos meses. Invierno en Bagdad se rodó en el 2005 con la esperanza de que la guerra en Irak concluyera muy pronto. Dos años después esto no ha ocurrido. Hay una frase en esta película, del padre de la niña Maul, que dice: ‘Me gustaría que mi hija fuera doctora, ingeniera o lo que ella quiera, pero lo único que vemos es un futuro oscuro’. Esta frase desgraciadamente se está cumpliendo. Cuando se estrenó la película la situación era mala y cada día es peor. Creo que esta es la historia con menos esperanza de todas las películas que he hecho, a pesar de que está contada desde la resistencia de la población civil, desde esas pequeñas batallas ganadas."

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