miércoles, 12 de marzo de 2008

Marie Cotillard es París


Encarnar a la voz más querida de Francia era casi, casi imposible.
Marie Cotillard logró transformarse en Edith Piaf en La Vie en Rose no solo por un impresionante maquillaje (las tristísimas cejas de payaso callejero), sino porque atrapó el gesto. Único, reconocible, perfecto. La película es un viaje entrañable por la vida de una Piaf envenenada de desamor: Su violenta infancia de mano en mano. La revelación de su voz en una esquina. La pequeña gorrión. El escándalo. La magia de la música y de cantar con las manos. Su pasión por el campeón mundial de box. Su adicción a la morfina. Su búsqueda de la expiación a través de lo único que sabía hacer y que amaba, en una lucha ya perdida.
Cada hora que soportó Marie Cotillard siendo maquillada, encorsetada, valió la pena. 27 años en la vida de una diva. Los ojos le brillan en un papel que ama. La escena con Marlene Dietrich es antológica.
Padam, padam.

1 comentario:

Miguel G. Madariaga dijo...

No es de verdad una pelicula espectacular?
Me sorprendio que no ahondara mas en la relacion con Marlene Dietrich. Fueron amigas inttimas y probablemente amantes. Crees que habran cantado juntas alguna vez?
Tampoco se menciona nada de Cocteau, su otro gran amigo, que murio el mismo dia de ella, spuestamente al enterarse de la muerte de EDith.