Sandor Marai
martes, 13 de noviembre de 2007
Frases perdidas, revelaciones
Sandor Marai
jueves, 8 de noviembre de 2007
Las arenas movedizas del éxito
Dice Gabriel Zaid en su artículo para Letras Libres que el deseo de fama inspira los actos más nobles así como los más criticables. "Fama y gloria se usan como sinónimos, pero hay cierta diferencia. Lo famoso está en boca de todos, comentándose. Lo glorioso está ante los ojos, ante los sentidos, presente, manifestándose. La fama es posterior al asombro ante lo que llama la atención. Lo glorioso resplandece. De lo famoso se habla"Como una lluvia sobre los hombros de tantas personas que persiguen el fin en vez de disfrutar el medio, Zaid argumenta con buen tino:
1. La fama no buscada surge cuando los hechos que llaman la atención se recrean de memoria como objetos verbales que comparte la tribu. Si el protagonista vive, puede reconocerse o no en ese desdoblamiento, tratar de modificarlo o, por el contrario, asumirlo y modificar su memoria o su conducta en función de la imagen que tienen los demás. La imagen no es su obra, y el autor se pierde en el anonimato. La imagen se desconecta del autor, del protagonista, de los hechos. Se va modificando, de boca en boca, y más aún al paso de los años.
2. El deseo de fama nace ante la imagen ilusoria de una plenitud inmortal. La vida representada en ese extraño objeto que se vuelve autónomo parece intemporal, una libertad fascinante, más deseable que la vida real. Hay extrañeza, pero también felicidad, en el desdoblamiento de la vida que permite verse desde afuera, como un espectáculo, más allá de las angustias del aquí. El deseo de verse objetivado en lo que dicen los demás es también una forma primitiva de buscar la conciencia de sí: de examinarse, definirse, autoteorizarse.
3. El arte de la fama busca la creación y el control de una imagen favorable y dominante de la atención de los demás. Puede tener cierta eficacia, pero el proceso es, finalmente, incontrolable. Las imágenes adquieren vida propia. La atención de los demás es veleidosa. La economía del protagonismo no depende únicamente de los protagonistas, sino de poderosas fuerzas oligopólicas y, finalmente, de las modas y el capricho del público. Es fácil acabar como el aprendiz de brujo.
4. La decepción es una lucidez tardía. Desearse a sí mismo como objeto es abdicar como sujeto. Es alejarse de la vida real hacia la vida representada en imágenes de plenitud. Aunque haya tesón para lograrlo, y hasta un proyecto planificado, no suele haber mucha conciencia de que la supuesta plenitud es una degradación. Las implicaciones reales no se ven hasta que es demasiado tarde. Ser famoso consiste en ser tratado como objeto.
miércoles, 7 de noviembre de 2007
Él dice

martes, 6 de noviembre de 2007
¿Qué hago?, ¿Qué hago?
El cuerpo: Su identidad
Mi querido amigo fotógrafo y escritor, Sandro Aguilar, junto con 8 artistas limeños intentarán responder estas preguntas: ¿Un sitio existe sin cuerpo animado, sin un pensamiento que se impone? ¿Qué es una identidad occidental cuando al fin se mezclan los cuerpos cosmopolitas con costumbres diversas? ¿El cuerpo se diferencia en tierras empobrecidas?Además se presentará la segunda edición de la revista Artmotiv, con el dossier de Hospital, también de Sandro.
Inauguración: 8 de noviembre
Hora: 7 p.m.
Coco de Mer: Av. Grau 400, Miraflores
La muestra va hasta el 6 de diciembre
lunes, 5 de noviembre de 2007
Chile devuelve libros

viernes, 2 de noviembre de 2007
Hemingway cubano
"Escribe frases breves. Comienza siempre con una oración corta. Utiliza un inglés vigoroso. Sé positivo, no negativo. La jerga que adoptes debe ser reciente, de lo contrario no sirve. Evita el uso de adjetivos, especialmente los extravagantes como "espléndido, grande, magnífico, suntuoso".
Nadie que tenga un cierto ingenio, que sienta y escriba con sinceridad acerca de las cosas que desea decir, puede escribir mal si se atiene a estas reglas.
Para escribir me retrotraigo a la antigua desolación del cuarto de hotel en el que empecé a escribir. Dile a todo el mundo que vives en un hotel y hospédate en otro. Cuando te localicen, múdate al campo. Cuando te localicen en el campo, múdate a otra parte. Trabaja todo el día hasta que estés tan agotado que todo el ejercicio que puedas enfrentar sea leer los diarios. Entonces come, juega tenis, nada, o realiza alguna labor que te atonte sólo para mantener tu intestino en movimiento, y al día siguiente vuelve a escribir.
Los escritores deberían trabajar solos. Deberían verse sólo una vez terminadas sus obras, y aun entonces, no con demasiada frecuencia. Si no, se vuelven como los escritores de Nueva York. Como lombrices de tierra dentro de una botella, tratando de nutrirse a partir del contacto entre ellos y de la botella. A veces la botella tiene forma artística, a veces económica, a veces económico-religiosa. Pero una vez que están en la botella, se quedan allí. Se sienten solos afuera de la botella. No quieren sentirse solos. Les da miedo estar solos en sus creencias...
A veces, cuando me resulta difícil escribir, leo mis propios libros para levantarme el ánimo, y después recuerdo que siempre me resultó difícil y a veces casi imposible escribirlos. Un escritor, si sirve para algo, no describe. Inventa o construye a partir del conocimiento personal o impersonal".
miércoles, 31 de octubre de 2007
Los libros de mi infancia

lunes, 29 de octubre de 2007
El viaje de las palabras

Cuando vivía en Pueblo Libre tenía un vecino casi al frente de casa, Miguel, a quien no recuerdo mucho, pero cuya madre siempre me saludaba con cariño, pese a que mi Epílogo le ladraba horrible a su alunado pekinés (me parece que Miguel siempre iba de copiloto en el escarabajo azul).
Miguel es doctor y vive en Estados Unidos. No sé cómo vio el programa de El Chema y le pidió a su madre que comprase un accidente llamado familia y que me buscase para una dedicatoria. Gloria ubicó a mi mamá, me llamó al trabajo, acordamos vernos y me trajo chocolates en una bolsita.
Esta es un extracto de la respuesta de Miguel:
..."Bueno, entre los libros nuevos tengo una “seccion especial” que guardo en el librero con vidrio, al costado del televisor (los otros estan a la intemperie). Son los libros autografiados. Tengo tres. Ahora cuatro. En orden cronologico son: Uno es de Salman Rushdie. Fury se llama. Mucho menor que los versos satanicos, pero no pude perder la oportunidad de hacerlo firmar en la biblioteca de Chicago, cuando Rushdie se presento con minima alerta a anunciar y firmar su libro. El segundo es Glamorama de Bret Easton Ellis. Yo admiraba a Ellis por American Psycho (que mi amigo comegato me regalo en Lima, pero tuvo que andar preguntando por “american sic-cho”). El libro que Ellis me firmo tambien en Chicago es Glamorama, pero nunca acabe de leerlo porque me aburrio. El tercero es Vaccinated. Este es en realidad una biografia de un cientifico, Hilleman, que se supone descubrio muchas de las vacunas que se usan actualmente, pero que nadie reconoce por que trabajo para una industria farmaceutica comercial. Este libro me lo regalo Paul Offit que es el autor y un pediatra que vino de visita a Omaha (donde vivo). El cuarto es el tuyo"...
Me atrevo a publicar esto en agradecimiento a Miguel por darme la mejor y más bonita historia en relación con el libro. Algo tan profundo y a la vez tan ligero como un viaje de las palabras.
domingo, 28 de octubre de 2007
Vacaciones
Todavía es posible olvidarme de todo: de la ciudad, de las luces, de los gritos, de los pendientes, de los tiempos, de los animales muertos. Corro a la ola como un pez que puede volver a casa. La sombra me cubre la espalda, la veo avanzar y ganarme. Manos de agua me tiran de los pies. Podría quedarme aquí abajo mucho tiempo, habitar un lugar entre la espuma, una pequeña casa silenciosa.
Cada vez salen menos burbujas de mi boca.
viernes, 19 de octubre de 2007
Palabra abierta

25 de setiembre: Oswaldo Reynoso y Jorge Eslava
30 de octubre: Marco Martos y Rossella Di Paolo
27 de noviembre: Edgardo Rivera Martínez y Antonio Gálvez Ronceros
Museo de la Nación: Javier Prado Este 2465, San Borja
jueves, 18 de octubre de 2007
No le temo a Virginia Woolf

“Mirar la vida de frente y conocerla por lo que es, por fin conocerla, amarla por lo que es, y luego guardarla”.
Virginia Woolf
Hay un solo libro que he leído de principio a fin en voz alta, caminando y golpéandome los dedos contra las patas de las sillas: La Señora Dalloway. Este libro se iba a llamar Las Olas, de ahí el nombre del libro de Michael Cunningham, que dio lugar a la película.
He leído los otros libros de Woolf, los ensayos, la biografía escrita por su sobrino Quentin Bell y quiero saber la verdad. Con los violiones de Phillip Glass de fondo me pregunto por ejemplo:
-¿Fue violada o no por su padre o hermanastros? ¿Se suicidió por no soportar este dolor?
Según Alice Miller, en el ensayo El cuerpo nunca miente (Tusquets, 2005) Woolf fue violada por sus hermanastros con el consentimiento de sus padres, pero ella creía que lo había imaginado, y que esta violación la condujo de una manera lenta e irremediable al suicidio.
Según la biografía fue por el conocimiento de su locura y la guerra.
-¿Estuvo o no con Vita S. West? Le dedica Orlando, se admiran, pasan muchas horas juntas intercambiando textos, viajan. Según la biografía se "tocan las manos", todo fue platónico.
-¿Cómo podía ser tan consciente de su locura?
-¿Llegó a admirar o reconoció en algún momento a Joyce o a su Ulises?Sigue la lista. Esperaré las respuestas en mi habitación propia.
miércoles, 17 de octubre de 2007
Los tristes creadores

